32° FECHA. CHACARITA JUNIORS 1, BROWN DE ADROGUÉ 2. CONCEPTO Y SÍNTESIS

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Campeonato de Primera B Nacional 2016-2017. 32° Fecha.
Miércoles 10 de mayo de 2017.
Estadio de Chacarita Juniors.

Chacarita Juniors 1
, Brown de Adrogué 2.
(PT: Chacarita Juniors 1, Brown de Adrogué 1).

1.
Concepto.

La línea argumental, que surge confusa y con cierto dolor para recrear la caída de Chacarita frente a Brown de Adrogué por 2 a 1, sólo intentará que la vanidad no se convierta en una fortaleza superior a la razón. Veamos, entonces: el equipo de Coyette perdió, en primera instancia, por una cuestión sustancial que parte de la superioridad explícita de su adversario. Es decir que Brown de Adrogué, mediante lo posicional, luego en el juego y desde la referencia que también significan las emociones, conformó un ejemplo colectivo sensato que justificó su premio final.

Historias de la historia
Para observar los episodios que informaron las debilidades de Chacarita, partiremos de un grupo de conceptos generados con criterio inverso, es decir desde la puesta en escena del rival. El primer dato superlativo de Brown de Adrogué consistió en la comprensión precisa del espacio del campo para jugar el partido. Una doble línea apretada, compuesta por ocho jugadores, ocupó el sector desde el área grande hasta el círculo central, tomó hombre en zona a los volantes adversarios y, en situaciones, triplicando la posición de medio centro con el objetivo de inmovilizar a los mediocampistas de Chacarita y abortarle todas las posibilidades de contar con receptores eficaces.
Desde ahí, tras ganar asiduamente la segunda pelota en la confusión motivada por los movimientos en sectores breves del campo, partió el ataque frontal de Brown, detrás de Mellado, según lo impuso la jugada (como sucedió en el gol de Chávez que ganó el partido), o saliendo oblicuo siempre hacia la banda derecha, dejando expuesto el retroceso incompleto de Álvarez y de Oroz, para proteger el retorno de Lazarte.
¿Qué descubrió un equipo como el de Vicó que fue, acaso, el mejor de los que llegaron a San Martín? Que Chacarita nunca tuvo la comodidad necesaria para decidir correctamente dónde jugar el partido, un hecho que desarrolló cuantiosas consecuencias: la ansiedad y el apuro, jugar al mismo ritmo en los supuestos sectores de descanso del equipo y también en los lugares de transición defensa-ataque, repitiendo esa misma velocidad en los últimos metros; multiplicar las imprecisiones al usar el balón, incrementar el estatismo de los receptores del centro del campo hacia adelante y, quizá el detalle más regresivo de todos, ingresar en el aturdimiento al que conduce creer que, en el juego, siempre la inteligencia es solamente sinónimo de vocación de servicio.  

Tanto
A todo esto indujo el equipo de Vicó al de Coyette. Ahora, otra parte de lo que se advirtió supone que, por sobre lo futbolístico, aparece un costo mental al que Chacarita está expuesto en este punto de la competencia. En síntesis, ¿hay una sobrecarga emocional que tiene trascendencia colectiva y que consume y resquebraja la idea del equipo? Es suficiente entender que el protagonismo, la necesidad inmediata de lograr un objetivo, el comportamiento extremo de un entorno siempre inquieto, más cualquier resultado que desvié a un grupo de su prioridad madre, sea en un juego profesional o en episodios algo más mundanos, se manifieste vertiginosamente a través de un desgaste que parece físico, pero que tiene otras causalidades.

De todos modos, algo está presente, pues el empate de Brown de Adrogué, producido por la salida de una pelota parada (cómo se vio en Paraná), dice que hay desatenciones comprobables. Allá, frente a Atlético, la defensa de ese centro crucial se incrustó contra Trípodi, perdiendo las marcas correspondientes y quitándole espacio de resolución al arquero. Ahora, en San Martín, las protecciones fueron inversas, ya que, tras el balón cruzado desde la izquierda, se le creó un espacio a Emanuel para moverse debido a que la defensa salió achicando hacia adelante, pero un olvido posicional le permitió llegar vacíos en el segundo palo a dos jugadores rivales. Bastó un cabezazo cruzado y un rebote afortunado para igualar el juego.

Nosotros
Es un hecho normal que cuando se está cerca del objetivo, la necesidad de atrapar ese propósito incremente los cuidados y, de hecho, los multiplique. También es regular que un grupo tenga una pequeña adversidad en un tramo de competencia tan amplio como este torneo de la B Nacional. En tanto. lo que genera un detalle a solucionar es que a esa conducta grupal, la cual quiere sostener lo que tiene a su alcance, pero aún no ha conseguido, se sume la confusión a la hora de poner en práctica una idea, por demás solvente.
Es obvio que no hay aquí una manual de atenuantes para justificar una actuación sin rasgos de felicidad.
Sólo una manera poco eficaz de comprender que las emociones juegan tanto como el cuerpo en semejante campeonato. Jugar mal es, definitivamente, perder la esencia de la idea. Pero también puede serlo el no preparar a un futbolista y, por ende a sus compañeros, para superar la adversidad.
Será, entonces este, un trabajo comprensible para un plantel y su Cuerpo Técnico (y la siguiente será una redundancia cíclica), que demostraron su coraje, mediante un formidable y comprobado espíritu de cuerpo durante todo el torneo.

Daniel Mancini.

2.
Síntesis.

Chacarita Juniors. 1. Emanuel Trípodi; 4. Nahuel Menéndez, 6. Germán Re, 2. Alan Robledo, 3. Gabriel Lazarte; 8. Diego Rivero (capitán) (61´, 18. Jonathan Rodríguez), 5. Miguel Mellado (69´, 15. Daniel Ibañez), 10. Nicolás Oroz; 7. Maximiliano Casa (73´, 17. Elías Alderete), 9. Rodrigo Salinas, 11. Juan Álvarez Morinigo. Suplentes. 12. Lucas Álvarez, 13. Maximiliano Paredes, 14. Juan Cruz González, 16. Matías Rodríguez.

b.
Cuerpo Técnico del Club Atlético Chacarita Juniors. Director Técnico. Walter Coyette. Ayudante de campo. Patricio Pisano. Preparador físico. Emanuel Sánchez. Entrenador de arqueros. Marcelo Salgueiro. Jefe Médico. Doctor Enrique Oscar Iglesias. Colaboradores. Doctor Diego Eyharchet, Doctor Esteban Segal. Kinesiólogo. Aníbal Parsanese. Ayudante de Kinesiología. Diego Manso. Masajista. Jonathan Pace. Utileros. Antonio, Algañaraz, Mario Batista. Departamento de Fútbol. Raúl Escalante. Operativo. Oscar VázquezAdministrativo. Aníbal Vargas.

Brown de Adrogué. 1. Martín Ríos (C); 4. Leonardo Zaragoza, 2. Víctor Soto, 6. Daniel Franco, 3. Facundo Lemmo (84´, 13. Nahuel Pereyra); 11. Juan Olivares (90´, 15. Brian Gómez), 5. Ignacio Oroná, 8. Adrián Maidana, 7. Lucas Oviedo; 10. Cristian Chávez, 9. Juan Manuel García (69´, 18. Javier Gbres). DT: Pablo Vicó. Suplentes. 12. Diego Quiroz, 14. Alan Sosa, 16. Juan Pablo Ruiz Gómez, 17. Joel Martínez.

Árbitro. Ramiro López. Asistente 1: Diego Martín. Asistente 2: Martín Bustos. Cuarto árbitro: Julio Barraza.

Goles.
37´, 9. Rodrigo Salinas, de penal (CHJ); 40´, 9. Juan Manuel García (BA); 58′, 10. Cristian Chávez (BA).

Amonestados.
2´, 7. Lucas Oviedo (BA); 43´, 5. Miguel Mellado (CHJ); 67´, 9. Juan Manuel García (BA); 84´, 3. Facundo Lemmo.

Incidencias.
94´, Rodrigo Salinas desvió un tiro libre penal.

3.
Próximo partido.
33° Fecha. Lunes 15 de mayo. 15 horas.
Brown de Puerto Madryn-Chacarita Juniors.
Estadio de Brown de Puerto Madryn.

Producción.
Lucas Mancini.

Imagen.
Ely Martínez.

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